Carta al Sr. Dugo
Lunes, 24 de Marzo de 2008Lo he estado pensando durante un tiempo. Cansado estoy de todo el asunto A.T.I.B. y de toda la mierda que ha sacado a la luz (y la que queda por sacar, que se encargarán otros…) Harto estoy de un juego en el que, una vez más, he sido un peón. Y ahora os explico que me pasa: me pasa que, cuando miro éste, mi blog, veo que, aunque desde aquí se han destapado un montón de asuntos que no podrían haberse destapado por via judicial ordinaria (nos habrían mandado a la mierda los del Juzgado, así, sin empujar con pan ni ná…), esta web queda sucia. Y queda sucia porque se han vertido un montón de descalificativos contra unos señores que fueron engañados por otro, cuya ambición no tiene límites (aunque la lleve medio escondida) y que no hace más que perjudicar todo lo que toca.
Señores, estoy preocupado porque ha habido artículos en este blog de los cuales no me siento orgulloso en las formas (aunque sí en el contenido) puesto que bajan la calidad de esta web. Los supuestos amago de insultos, a modo de animus iocandi, no pueden estar a la órden del día. No es creíble exponer unos argumentos utilizando, al tiempo, descalificaciones jocosas, aunque estén puestos por distendir el tono empleado. Decir las cosas con propiedad y seguridad de lo que se habla te garantiza un aumento del nivel de credibilidad y, por poner un ejemplo, podría pedirle disculpas a Paco Dugo por las formas en animus iocandi (por poner un ejemplo), pero no por el contenido en animus testandi, ya que lo que se ha contado aquí es rigurosamente cierto (y su expulsión de la A.T.I.B. por la puerta de atrás y posterior cuasi-enganchada en la Asamblea que celebraron el 2 de Febrero así lo demuestran).
Enviado por ErPaquillo