Experiencias con la Locura
Lunes, 30 de Abril de 2012Estas dos últimas semanas he tenido ocasión de vivir una serie de experiencias cercanas a la locura. Afortunadamente, no a la mía, la cual superé de largo hace tiempo, igual que Sergio Ramos superaría la portería de un campo de rugby con total facilidad, en uno de sus famosos tiros a balón parado… Mi experiencia va referida a una persona a la que conocí como amiga y que podía haberme aportado algo más en mi vida, pero que había algo que no terminaba de arrancar. De hecho, más de una vez le pregunté si había alguien al volante en su sesera, porque sus reacciones no eran, lo que se dice, normales…
Empezó la maratón el lunes 16 de Abril. Había conocido a esa muchacha hacía sólo 24 horas y ya tenía tres fotos suyas en el móvil. ¿Qué le vamos a hacer si la chica es coqueta? Lo que no me resultó tan evidente es la tremenda euforia con la que me recibía. Quedé con ella a tomar un café, me sorprendió en varios momentos con su actitud, que empezaba a ser excesivamente cariñosa para una primera cita y que tuve que frenar un poco. Respecto a su carácter, el bar al que entramos a tomarnos, yo una tila y ella lo que se pidiera, estaba regentado, porque ella lo decía, por una mujer mal encarada. Cuando hice mi pedido al camarero, le pregunté que cuándo iba su mujer al bar, que mi amiga decía que la conocía, o que si estaba por las mañanas, y el hombre me dijo que era viudo hacía cinco años y que allí no había ninguna mujer. Ahí me dí cuenta de que había algo raro, pero no le di mucha importancia…
Por las noches, sólo ese primer día pude "dormir". Llamadas interminables hasta las 2 y pico que se prodigaban hasta las 3 en el peor de los casos. Ella contándome su vida, hablándome de lo buenos que eran sus amigos y de que estaban por encima de todas las cosas, y chillándome cada 10 minutos en plan gritito romántico, y yo queriendo dormir, pero manteniendo el tipo. En ocasiones, se montaba ella solita el guión y yo sólo escuchaba. Sin yo decir nada adivinó que soy celoso y tal… Es una putada que estés durmiendo y te llamen por teléfono para "ver si duermes" a las 2 de la mañana, o a las 4. A mí me pasó. De hecho, en el curro me decían que si había una fiesta zombie o algo. Lo de las llamadas a las 4 de la mañana empezó cuando le dije que una buena amiga mía me había llamado a las 6 para contarme un problema, cosa que no era verdad, pero que hice, con la inestimable colaboración de dicha amiga, para comprobar hasta dónde podía llegar… Supongo que sus problemas eran 2 horas más importantes…
Y por fin, el jueves pasado lo ví claro. Y por varias razones, que no vienen a cuento, tomé una decisión de la que, a día de hoy, no me arrepiento: le dije que se había acabado todo, que no era normal lo que pasaba y que no se puede conocer a alguien así. Mira que yo he estado malito con el tema de los nervios, pero esto me había superado ampliamente. Vamos, que si yo había estado con Lexatín, lo suyo era de Prozac, ducha fría y habitación acolchada… Y efectivamente, sonó la campanada. Empezó a molestar a una amiga mía mandándole correos, que mi amiga gustosamente contestaba y me mandaba copia. Al mismo tiempo, me escribía a mí diciéndome que me quería y tal… En fin, que lo único que pude decirle, porque me salió del alma, era que me daba ASCO. Esa misma mañana había encontrado un rastro de su MSN, por casualidad, y lo que ví no me gustó nada, por lo que el sentimiento se acrecentó.
¡Por Dios! ¿Qué tiene que hacer una mujer para que A MÍ me dé asco? Fácil: lo que está escrito aquí arriba (y he omitido muchísimas cosas)
Enviado por ErPaquillo

